«Bikram: Yogui, Gurú, Depredador» el nuevo documental de Netflix

Bikram Choudhury llegó a dar clases mientras lucía sólo un Rolex de oro y un Speedo.
Fue acusado por seis presuntas víctimas de ser un depredador en los EEUU.

Bikram Choudhury es un maestro de yoga hindú fundador de Bikram Yoga. Logró hacerse millonario predicando los beneficios de yoga caliente o hot yoga con una serie de 26 posturas de hatha yoga en un ambiente caluroso.

Polémico por la forma en que impartía sus clases a veces con extrema rudeza a veces amorosamente y otras cantando, Bikram decía que nunca solicitó la residencia en EEUU. Que ésta le la dio el Presidente Richard Nixon como regalo por curarlo de una trombosis que padecía.

También clamaba haber ganado varias competencias de Yoga en India y ser el creador de la serie de 26 posturas, que lo hicieron tan popular y quienes las usaran deberían pagarle derechos de autor.

El Gurú e instructor de yoga nacido en Calcuta, que emigró a los EEUU, decidió hacer franquicias de su próspero y multitudinario taller, que llegó a llamar la atención incluso de famosos y celebridades. Quienes quisieran abrir su propio estudio deberían llevar un curso con él de nueve semanas -por el que pagaban más de 10 mil dólares- y vivir en el mismo hotel.
Para que luego él aprobara y firmara los papeles que les permitieran enseñar Bikram Yoga en su propio estudio.

Este documental de Netflix dirigido por la ganadora del Oscar Eva Orner «analiza el meteórico ascenso, así como la dramática caída, de Bikram Choudhury, el polémico fundador del hot yoga».

Y es que Bikram fue denunciado de ser un depredador, ya que aparentemente utilizaba su posición de maestro y la necesidad de algunas de sus estudiantes por terminar de lograr su aprobación como instructoras de Bikram Yoga, para acosarlas y victimizarlas.

La primera en denunciarlo fue Sarah Baughn, una de sus estudiantes, quien a pesar de haberle dicho «no» a Bikram, a este no le importó y la victimizó en la suite presidencial del hotel. Bikram negó las acusaciones señalando que «No es verdad»… «No hago eso, no tengo que hacerlo»… Que «hay millones de mujeres en el mundo que querían hacerlo».

A pesar de lo que Sarah contó sobre lo sucedido, el accionar de la joven fue duramente criticado por algunos de los seguidores de Bikram, quienes se negaban a aceptar que eso pudiera ser verdad.

Bikram fue condenado por la justicia norteamericana a pagar USD$ 7 millones de dólares a Micki Jafa-Bodden, ex-encargada de los asuntos legales de la empresa del Gurú que -según ella- fue obligada y hostilizada para que renuncie a su puesto. Pero Bikram transfirió sus propiedades a sus esposa y declaró a su millonario emporio en bancarrota.

Debido al escándalo, muchos de los dueños de estudios Bikram Yoga quitaron los letreros y ahora lucen carteles de «Hot yoga» en sus estudios.

Tras huir a Tailandia, donde es difícil obligarlo a pagar la indemnización a favor de su ex empleada, Bikram luego se estableció en México donde abrió un nuevo estudio. Actualmente tiene una academia de instructores en España.

Documental de Netflix se estrenó en la plataforma el 20 de noviembre.

Bikram: Yogui, gurú, depredador | Tráiler oficial VOS en ESPAÑOL | Netflix España

Video: Netflix vía Youtube

Anuncio